
Hoy fué tu último día en la tierra, los minutos que bebiste, los instantes que pisaste; fugaz, descuidado; han escrito tu epitafio con nostalgia y polvo.
"Aquí yace la muerte, fría y pálida; para quien la niega. Rosa y cálida; para quien la busca. Grisacea e incorporea para nosotros, el resto.
Aquí yace la alegría, crispados dedos y tintineantes ojos mágicos en velada eterna. Alegre te has ido, con una flor en la boca y doscientos botones en los ojos.
Aquí yace la angustia de quien se ha atragantado y ahogado con el sorbo amargo de sus propios pasos perdidos.
Aquí yace la vida en todas sus facetas, en aquellas copadas de infinitas luces y en aquellas llenas de sombras lastimeras y ensordecedoras.
Aquí yaces meditabundo y ansioso, idealista y preciso, confundido y sensato.
Aquí yaces, más en mis hojas violadas con la crueldad de mi puño... No yacerás jamás.
para: Kamuz.-


