jueves, enero 22, 2009

Introscopia 86

Siempre he considerado que estoy enamorada de la vida y sus reveses, de sus miles de maneras distintas d ehacerme llorar.
Siempre he amado a la vida y sus visictudes, a sus complicaciones pervertidas y a su extraña religión que niega el tiempo.
Amo las veces que me desgarra con un alarido, sólo para recordarme lo imponente que puede llegar a ser, supongo que la amo porque es el instinto primario o quizás porque no me queda otra opción que amarla.
No podría odiarla porque demandaría demasiada energía que no tengo.
Amo la vida pero no siempre estoy viva, cuesta mentenerse así. Cuando me falta la extraño y sé que la extraño cuando mis labios se tornan lila y el horizonte opaco.
Extraña forma tiene la vida de recordarme que la necesito, con ilusiones opticas, con esferas inexistentes y recamaras secretas.
Amo a la vida porque no la conozco ni ella me conoce a mí, supongo que ella también me ama, a veces pienso que tiene que ser así por una razón mayor, tan enorme como el universo que no pretendo desifrar, tan enorme como el universo del que soy parte y que por lo mismo conozco a la perfección. No sé.
La amo porque temo destruirla y ella me ama porque ama destruirme, ama verme desfallecer con las rodillas ensangrentadas por tantas caídas y yo amo verla a los ojos mientras sucumbo... Espero poder decir algún día que sí, que he vivido.

lunes, enero 19, 2009

Introscopia 85

De sabio a infantil.
De musico a pordiosero.
De suspiro a arcada.
De guiño a mueca.
De INCREIBLE a "increible".
De melodioso a rutinario.
De ruidoso a idiotizado.
De perdedor a patético.
De intelecto a renuncia.
De interesante a más de lo mismo.
De simple a simplón.
De aburrido a predecible.
De inalcanzable a acosador.
De frío a pusilánime.
Verte, oirte, incluso pensar en tí, me da dolor de cabeza, mezcla de asco, cuestionamiento e incomprensión.
Me voy a dormir, si tengo suerte quizás mi narcolepsia me mate esta noche.

Introscopia 84

Tengo sesenta y tantos, visto de azul electrico.
Las comisuras de mis labios no son impedimento suficiente para pintar mi boquita de rojo, mi piel es un poco amarillenta y mis mejillas están ruborizadas; quizás por el alcohol que hay en mi sangre, pero jamás por la verguenza de la situación.
Tengo los ojos fijos en el horizonte, sé bien lo que estoy mirando.
Mi pelo negro está sujeto en mi nuca y en mi mano tengo una copa, con un brebaje tibio, café, híbrido de un trago de la época y unas pastillas molidas que agregué para dormirme.
Sé que no voy a despertar de nuevo así, con este vestido azul de señora.
Este es mi último instante en esta vida, en esta mesa color tabaco oscuro, con dos hombres de trajes levántandose de sus puestos, ellos han venido a cerrar un negocio, nada más que eso, han de vender mmis posesiones en mi cara, porque saben (lo han leído en mis ojos) que he decidido no despertar más en esta vida.
Tengo la mirada fija en el horizonte y reconozco esos ojos, son los míos, los actuales y ella, que soy yo misma me está mirando, proyectándose de manera sublime en mí, porque yo soy la segunda o qui´zas tercera expresión de una misma vida a la que ya le encontré pasado.

jueves, enero 15, 2009

Introscopia 83

A veces agradezco mi paranoia, por prevenir el golpe y a la intuición por empujarme un poco.
Me quejo porque llevo cinco años, derritiéndome ante impulsos, desvaneciendo mis tormentos en gotitas rojas. Me quejo porque no he sido capaz de remediar las cosas, el mundo pesa demasiado como para girarlo con un revés de mi mente.
(Touche, le diría al globo)
Y me angustia sentirme tan disminuida y al mismo tiempo tan forzada a negarlo y a disfrazarlo con éxito.
¿Estará acostumbrado el mundo a forzarme a agarrar mentiras al vuelo?
¿Le pesará tanto la cabeza al destino, que se niega a girar el cuello?
¿No han de encontrar anacrónico las fuerzas sublimes que nos mueven, eso de estar,e maltratando sin sentido?
¿No pensaré yo que ya estoy grande para quejarme de vulgaridades inventadas y autoimpuestas?
Es asqueroso después de todo, querer sentirse viva. Porque la vida misma está sobrevalorada y se pierde (a veces) la noción minúscula de las cosas. (¿O será que tengo los ojos muy grandes y no puedo evitar engrandecer lo letalmente pequeño?)
(Touche, me diría a mí misma, después de una y sólo una mañana en la que me levantara victoriosa)

lunes, enero 12, 2009

Introscopia 82

Bailo con mis dos neuronas, una electro canción sabor frutilla aritificial, mis costillas verdes fluorescente me hacen reir y no me queda más que reir a carcajadas.
Tengo diez uñas negras y una lengua roja.
Tengo diez preguntas y muy pocas respuestas, muchos problemas y pocos amigos.
Bailo con mis neuronas amarillas, disfrazadas de candy pop! Y me molestas los pies, tanto que quisiera quitarmelos.
Tengo dos ojos difuminados en humo y unos cinco litros de sangre efervescente-
¿Y qué hay de malo en estas tan contenta? ¿Y que hay de malo en reirse tanto?
Mis manos cubren mis oídos, el corazón se me está escapando de la boca, porque muero de entusiasmo y muero de una arritmia contagiosa.
Mi cuerpo no quiere decir basta aunque mi mente esté cansada, porque mi espíritu se siente libre, mi estructura demolida y mi alma pegajosa.
Tengo dos piernas que se ven largas y una espalda enroscada, voy cayendo en vertical a millones de kilometros por hora, no me detengan, no me detengan, no me detengan, aunque sé que no estaré lo sificientemente cuerda para reconocer mis sesos en el suelo ni para reirme de los fragmentos de mi craneo azotado.
¿Y que hay de malo en estas tan contenta? (Yo quiero salir volando)
¿Por qué me miran así?
¿No han visto a una hipócrita antes?

jueves, enero 08, 2009

Introscopia 81

1.- He reido hasta llorar.
2.- Me he caido en frente de todos.
3.- He llorado en silencio.
4.- He gritado sin motivo.
5.- He ido al pediatra, al oftalmólogo, al neurólogo, al dermatólogo, al dentista, al odontólogo, al psicólogo, al kinesiólogo, al sastre, al peluquero y la maquilladora.
6.- He tomado mas de 6 tazas de cafe en un solo dia.
7.- He estado ebria.
8.- He prometido cosas.
9.- He cumplido algunas.
10.- He sido infiel.
11.- He deseado la muerte a varios.
12.- He llorado con una canción.
13.- He escrito 200 páginas para darme cuenta de que no valía la pena.
14.- He planeado como suicidarme.
15.- He descubierto que estoy rodeada de las mejores personas del mundo.
16.- He corrido para dejar de sentirme enojada.
17.- He estado sucia, triste, vacía, completa, plena y totalmente eufórica.
18.- He leido más de 84 libros en mi vida.
19.- He pedido un deseo cada noche que veo el primer lucero en el cielo.
20.- He creído en el amor, en la humanidad, en los círculos viciosos y en los sueños.

las 20 cosas en 20 años. (y me siguen pareciendo pocos)

domingo, enero 04, 2009

Introscopia 80

Son las 4 am y quiero vomitar.
No he bebido nada, no he fumado nada, no he comido nada, no he dormido nada.
Quiero vomitarme a mi misma, para ver si me rehago desde lo acuoso, desde lo inerte, lo asqueroso, lo que nadie quiere tocar.
Desde lo inhumano escribo, desde lo poco logico, lo increible y lo insospechado.
Desde la laguna inmune de reflexiones, desde una ventana sucia en la que anoto fechas con mi dedo.
Despierto, son las 5 am y quiero vomitar.
¿POr que?
¿Por que no?
Huelo mi mano y me parece de otra persona y no quiero pensar en la enajenacion de mi cuerpo, no quiero sentir nada, no quiero ser receptora sensorial de este ensueño y sus tentaculos.
Quiero vestirme de la Gran Francia y recorrer caminos contigo, ambos utopicos como no nos hemos soñado nunca.