martes, octubre 28, 2008

Introscopía 69

Me había estancado un poco porque me sentía benevolente, no se desde cuando y como tampoco sabñia hasta cuando duraría, decidí dejar de esperar.
Una vieja amiga me dijo una vez que los sentimientos nobles no le sirven al escritor... Y estuve durante mucho tiempo con esa idea incrustada... Pero primero, ella no era mi amiga y segundo, muchas veces (como ésta por ejemplo) una idea benevolente me motivó a escribir...
Y es cierto, soy una persona benevolente y asumirme tal duele menos que cuando hace unos años tuve que asumirme dañina para quien se me acercara...
Descubri que lo que es importante para alguien que me importa, termina interesandome irremediablemente y es bueno que cosas como esas me sucedan, a mí, una antigua social del club fictisio de quienes están en el mundo sólo para dañar.

lunes, octubre 20, 2008

Introscopía 68

Siento que estoy mutando, una claridad imperdonable está innudando mis desordenes paradigamáticos y siento como poco a poco paso el umbral de la duda.
Abandono las preguntas y tanteo con las puntas hipersensibles de mis dedos, la cubierta sedosa de aquellas certezas que temo enfrentar.
Dejo atrás las confusiones y me tomo un trago doble, fuerte y sin hielo de valentía ajena. Me animo a enfrentar lo que se viene, lo que veo venir, esos doscientos caballos galopando rápido dispuestos a aplastar mi corazón de mentira.
Mis sentidos estallaron contra el mundo, cuando en la mañana pude sentir la temperatura precisa del asfalto bajo mis pies, como mis dedos cortaban el aire y como el aire cortaba mis dedos...
Supe el sabor exacto de una derrota, de la juventud perdida, de la experiencia ganada.
Calcule el tamaño de las moleculas transtornadas cuando mis ojos las alcanzaban, atravesándolas con mis pestañas...
Y toda esa agudeza nueva y refrescante se hizo espacio y nido en mi cabeza, en mis confusiones íntimas, en mis secretos irrevelados... Y fué como si de pronto alguien barriera el polvo de mis entrañas y me diera el ánimo suficiente para caer inconsciente y renacer con un propósito inevitable.


martes, octubre 14, 2008

Introscopia 67

Como en un sueño aletargado y eterno, veo cuerpos desnudos, cuerpos de vela, color vela, olor vela, textura de vela. Veo como la vida les sigue pasando de largo, como se pierden por sus propios pasos en una cuidad extraña...
Cuerpos sin rostro y sin expresión, abandonados de dios?... quizás, abandonados de ellos mismos?... sin duda.
Como si realmente estuviera en un lugar onírico, veo a esos cuerpos delgados y derretidos pasearse por los pasillos de sus memorias, llorando porque lo que fueron y por lo que no llegaron a ser. Algunos ya han perdido la razón y están en el suelo, esperando nadie sabe qué.
Creo poder precisar el sonido de sus murmullos, tan claros como una pieza vacía, tan incoherentes como un primer amor.
Me acerco a uno de ellos y con intención brutal de arrebatarle la vida, logro desmembrarle un dedo... sabe a agua oxigenada y aserrín de tronco viejo,de tronco sabio, de tronco tieso, duro y muerto.