Ya lloré lo suficiente, ya hice agua mis miradas, ya morí lo suficiente, la enferenté mi tumba y me dejé una flor. Ya recé lo suficiente, ya me ofrecí como sacrificio para limpiar mis pecados, estas cosas las haría solo una vez y lo sé bien, por suerte lo sé bien.
Ya dejé que mis miedos se dieran un festín con mis viseras, con mi garganta seca y con mis suspiros en apuros. Ya sangré lo suficiente, ya mentí lo suficiente y grité lo suficiente. Y ese eco desfigurado que se devolvía ante mis gritos se parecía a mí. Ya hice de todo lo suficiente, incluso llegué a ignorarme lo suficiente. Ya asesiné lo suficiente, ya toque suficiente cielo y ya me enredé lo suficiente en el infierno de llamas azules y ocres. Y ahora zombie, sin lágrimas ni risas, sin credos, ni miedos, ni culpas. Y ahora zombie y desfigurada, sin rostro ni pasado, vengo a buscarme de nuevo. Vengo a buscarme para llevarme de regreso.
lunes, mayo 26, 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario