martes, mayo 27, 2008

Introscopia 47

Ví un gato escurrirse por una escalera.
Ví dos basureros rojos que se aman conversando a través de una pared.
Ví una mota de algodón que cojeaba.
Ví dos ojos brillantes, me emocioné y algo en mi estómago se contrajo. Lo esperé impaciente, lo ví acercarse y puse mi sonrisa más coqueta, que más se asemeja a una mueca de dolor. Ví esos dos ojos brillantes pasar de largo y no me importó.
Ví una luz que tintineaba a través de un cristal.
Ví una bolsa de ilusiones que flameaba y se retorcía entre los dedos de un ser vivo inmóvil.
Ví una luciernaga de mentira que brillaba de verdad.
Ví dos lucecitas rojas planeando un futuro en el que ya no creo más.
Ví desaparecer mi angustía sacudida entre respiraciones y sollozos.
Ví todo esto con agua de catarata como fondo.
Ví todo eso y no tardé en descubrir que no era un sueño.

No hay comentarios: