martes, junio 23, 2009

Introscopia 96

Tengo lenguaje perruno, urbano y maltratado.
Desgastado por los mares que no he visto, entorpecido por mis piernas inestables y quebradizas.
No miento si te digo que quisiera caminar sobre tu pelo, no miento si te digo que lo he dicho antes.
Tengo un lenguaje inapropiado y violento que se enfría en las altas cumbres que escala mi rabia, que se derrite cuando el sol le respira cerquita.
No miento si te digo, que quisiera fumarme tus labios y tus huesos en un papelillo amarillo. No te miento si te digo que no es primera vez que lo siento.
Mis palabras de tinta china son un respiro a mi pecho congestionado, son un atisbo de luz a mis enceguecidos ojos.
Tengo los parpados hinchados, inyectados de sangre y de miedo.
Tengo un lenguaje que suena más a ladrido, alarido, grito hervido.
No te miento si te digo que quisiera alcanzar tu oreja y esconderme en ella.
No te miento si te digo que me he sentido peor/mejor/peor/mejor antes.

No hay comentarios: