viernes, junio 06, 2008

Introscopía 49.

Insectos abándonen mi cuerpo, no hagan de mi cuello su recinto. Virulentos personajes dejen de comerse mis tripas, porque se está librando Troya en mi espalda. Porque se están consumiendo mis fuegos, mis chispas y mis últimos intentos de luz.
Bacterias carnivoras no tomen a mis ojos como su festín, no me asalten de forma inesperada, no ahora...
Bichos infectados, verdes de pus, rojos de ira, negros de miedo y azules de frío, abandonen mi cuerpo arcoíris. Dejen en paz a mi organismo renacentista, a mi feniz de ceniza y de papel.
De mis costillas salen gritos y es porque se está luchando una revolución en mis músculos. Mi abdomen más parece un anciano rociado de limón. Y mis manos... mis manos tienen dedos que yo ignoraba, mis manos omnipotentes de mis culturas añosas y falsas, tienen dedos que yo ignoraba. QUE YO IGNORABA!!

No hay comentarios: